De familia pobre, de niño sólo podía soñar con tener una televisión en nuestra casa. Sin embargo, lo que sí teníamos, gracias a mi tío "Lupe" que trabajaba en los Estados Unidos, era un aparato de radio que él le había regalado a mi abuelita.Era un receptor como los de los años 50's; de bulbos, grandote y con un montón de botones. Con una enorme carátula llena de números porque era multibanda. Cuando se encendía se iluminaba su carátula y se veía muy bonito. Pero nunca, en mi infancia, hubo una televisión en mi casa. Y qué bueno, porque gracias a eso, con la radio aprendí a usar la imaginación para "ver" todo lo que sucedía en los programas que se transmitían en aquella época, sobre todo de noche, que era cuando mejor se escuchaba.
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